Haciendo el fracaso imposible: Cómo mantener tu motivación por siempre

Escribió un libro tratando de entender el significado de la vida. Fue rechazado 121 veces antes de que Robert Pirsig publicara Zen and the Art of Motorcycle Maintenance. 

Le tomó 15 años y 5,126 prototipos para que Dyson diseñara la aspiradora más vendida en Estados Unidos.

Fue derrotado en todos los cargos políticos en los que contendió, hasta que Winston Churchill se convirtió en Primer Ministro a los 62 años.

Thor Heyerdahl y seis hombres viajaron 6,920 kilómetros a través del océano Pacífico en una balsa de madera. Su historia fue rechazada 20 veces. Cinco años después, Kon-Tiki fue publicado. Ahora es disponible en 66 idiomas y su documental ganó un Oscar.

Nunca sabré que circulaba por sus mentes. ¿Porqué no se dieron por vencido? ¿Qué los hacía seguir adelante?

No lo sé.

Considero que su motivación es lo que los diferencia de las personas que nunca escuchamos.

Y la motivación es altamente valuada por una de sus consecuencias más grandes: te hace actuar.

No toda motivación es la misma

A veces se ve como un concepto único.

La tienes o no la tienes. Punto.

Pero no es así de sencillo.

Las personas pueden estar motivadas por una variedad de factores. Pueden realizar cierta actividad por un interés perdurable o por el hecho de que se les pague por llevarla a cabo. Pueden hacerlo por encontrar placer en ella o por el miedo a fracasar.

Estos ejemplos contrastan entre tener una motivación interna de aquella creada por alguna presión externa.

Su diferenciación es importante.

La pirámide de la motivación

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De donde proviene tu motivación tiene efectos no solo sobre el resultado de las metas que te traces, sino sobre tu salud también.

Entre más autónoma sea la razón detrás de tus acciones (más arriba en la pirámide) tendrás mejor salud psicológica, mayor desempeño y mayor persistencia al largo plazo (1).

Tal vez esto es lo que mantenía a Pirsig intentando a pesar de haber sido rechazado 121 veces o a Winston Churchill lanzándose como candidato a pesar de constantes derrotas.

Tomemos el ejemplo del ejercicio.

Slide3Personas terminan abandonando sus metas de perder peso ya que buscan el premio (el six-pack), sin tener bien identicado la verdadera razón detrás de su meta.

Cuando la motivación viene de una fuente externa, te agota de energía (2). No es sorpresa que 92% de las personas que hacen resoluciones de Año Nuevo fracasan.

Pero cuando realizas un acción por satisfacción y el valor interno que encuentras en ella ocurre lo contrario. No te drena, sino te vitaliza y realza tu energía para seguir persistiendo (2).

Si quieres hacer el fracaso imposible, internaliza tus metas.

Sepáralas de cualquier resultado externo que puedas obtener de ellas como dinero, fama o un atractivo físico.

Colócalas en la cima de la pirámide.

Tú eres tu mejor motivación

Te puedo mostrar imágenes motivacionales con una mujer semidesnuda como ésta.

O ésta.

Pero no te ayudará a sobresalir en el largo plazo.

Solamente son un medio para expresar algo que ya sabes o haces, pero difícilmente motivará a alguien que se siente intimidado por entrar el gimnasio.

Una mejor solución es crear la motivación tu mismo. De la pequeña voz en tu cabeza.

Por eso es importante responder la siguiente pregunta.

¿Cuál es tu verdadera razón?

Puede que tu meta inicial sea quemar grasa y tener un six-pack. Genial.

¿Porqué quieres obtener eso? ¿Para ti que representa tener un cuerpo envidiable?

Deja te cuento mi historia.

No conocí a ninguno de mis abuelos. Ambos fallecieron por problemas de corazón. Mis dos abuelas tuvieron fracturas de cadera. Una de ellas tuvo que vivir el resto de su vida en silla de ruedas dependiendo de alguien más. Mi papá tiene diabetes y ha tenido problemas cardíacos. Mis dos hermanos tienen exceso de peso.

Mi genética apesta.

Solía entrenar solamente para verme bien físicamente. No era suficiente. Fui inconsistente por los primeros 5 años que empecé a entrenar y se mostraba en la escasez de resultados– además de que no sabía que fregados estaba haciendo.

En el camino tuve una lesión aquí y otra lesión allá. Me lastimé todas las articulaciones que te puedas imaginar. Era miserable.

Después empecé a entrenar para fuerza.

Para ser fuerte te necesitas mover bien, tener estabilidad y control sobre tu cuerpo. Al buscar eso normalmente las lesiones se arreglan por si mismas.

Me di cuenta que no solamente entrenaba por ser fuerte en sí, sino por lo que eso representa.

Entrenar para fuerza significa poder disfrutar mi vida de la mejor manera posible por el mayor tiempo posible. Entrenar significa sentirme bien y vivir bien. Es un proceso continuo. No hay un punto final.

El entrenamiento ya no es un simple medio para un fin, sino que también es un fin por si mismo.

Si termino con un cuerpo admirable solamente será un efecto secundario detrás de lo que me mantiene motivado a entrenar.

Esa es mi verdadera razón.

¿Cuál es la tuya?

Puede que para ti perder 10 kg no solamente signifiqué que te puedas poner un traje de baño que quieres lucir en la playa. Puede que mejorar tu físico significa tener mayor auto-confianza para invitar a salir a la chica que le has echado el ojo las últimas semanas. Tal vez representa que puedes salir a correr con tu perros sin el dolor de rodilla que te ha molestado los últimos años. O puede que equivalga a jugar con tus hijos por más de una hora sin que te fatigues.

Las razones serán diferente para todos. Lo importante es que identifiques la tuya.

Si algún día piensas en renunciar, solo recuerda porqué realmente lo estás haciendo.

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Lectura recomendada: Haciendo el fracaso imposible: Cómo cumplir todas tus metas. 

Referencias:
1. Ryan, R. M., & Deci, E. L. (2000). Self-determination theory and the facilitation of intrinsic motivation, social development, and well-being. The American psychologist, 55(1), 68–78.
2. Deci, E. L., & Ryan, R. M. (2008). Self-determination theory: A macrotheory of human motivation, development, and health. Canadian Psychology/Psychologie canadienne, 49(3), 182–185.
3. Holmes, R. (2013). The Neurobiology of Motivation, 3–4.

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