Entendiendo tu lesión: El lugar de tus síntomas no es el lugar del problema

Pepe sufre de dolor de rodilla desde hace unas semanas.

¿La causa? Quien sabe. Nunca se golpeó ni se cayó. El dolor se fue acumulando con el tiempo.

Va con el doctor, le revisa solamente la rodilla, le indica que tiene una “tendinitis” y le receta antiinflamatorios para solucionar el problema.

Los toma y el dolor desaparece. Pepe está más feliz que una lombriz. Pero cuando regresa a jugar fútbol la rodilla le empieza a molestar otra vez.

Regresa con el doctor para ver qué está pasando, pero la historia es la misma.

Tienes una tendinitis. Toma estos antiinflamatorios.”

Y el ciclo se repite.

ciclo

Los antiinflamatorios solo tapan el problema, en lugar de resolverlo. ¿Qué está pasando? ¿Cómo podemos explicar ésta lesión?

Es común culpar al lugar de tus síntomas como el lugar del problema.

Te duele la rodilla, así que hay revisar la rodilla y solamente la rodilla. Si el dolor viene de ahí, la causa de la lesión debe de estar ahí.

Este puede ser el caso en lesiones de contacto. Alguien te patea en un partido de fútbol y obtienes un esguince de rodilla.

Te lesionaste porque alguien te dio una patada ahí. El crimen no es difícil de resolver.

Pero esto no explica otro tipo de lesiones. Aquellas que se acumulan con el tiempo y un día aparecen de la nada, o aquellas que se hacen presentes por movimientos totalmente inofensivos como abrocharse las agujetas.

Podemos relacionar esto con una escena de crimen. Es lógico querer culpar al primer sospechoso. El que se encontraba más cerca de donde ocurrieron los hechos. Pero tal vez el culpable estaba lejos de ahí. Tal vez quien detonó la bomba se encontraba a kilómetros de donde se llevaron a cabo los sucesos.

Lo mismo sucede en nuestro cuerpo. Muchas veces la principal causa de tu lesión no se encuentra en el lugar de la lesión sino en un lugar alejado.

Usando el ejemplo anterior, la rodilla es el lugar de los síntomas más no es el principal culpable de ocasionarlos.

Esto es un fenómeno llamado interdependencia regional. Se refiere al concepto de como “disfunciones aparentemente no relacionadas en una región anatómica distante pueden contribuir, o estar asociadas, con la principal queja del paciente”.

En otras palabras, la causa de tu lesión puede estar lejos de tu lesión. El lugar de tus síntomas puede no ser el principal lugar del problema.

Todo está conectado.

La cadena cinética – una alteración en un eslabón afecta los otros

Por ejemplo, hay evidencia que sugiere que personas con dolor de espalda baja regularmente poseen menos movilidad en la cadera en comparación con pacientes asintomáticos.

Y hay casos en donde se obtienen resultados positivos al tratar la cadera para aliviar dolor de espalda baja (caso estudioestudioartículo).

Esto no es todas las situaciones, por supuesto. He observado casos de dolor de espalda baja con excelente movilidad de cadera.

Sin embargo, nos da una idea del papel de la interdependencia regional.

Otro ejemplo sería ver las cosas al revés. Es decir, analizar la espalda baja en casos de dolor de cadera.

Y eso es exactamente lo que hizo un estudio. El hecho de movilizar la espalda baja resultó en efectos positivos en corredores con dolor de cadera.

También podemos encontrar una relación entre la cadera y la rodilla.

Por ejemplo, movilizar la cadera ha resultado en aumento de movilidad y disminución en dolor en pacientes con osteoartritis de rodilla (estudio).

Así mismo, se ha encontrado una relación entre dolor patelofemoral y debilidad en los músculos de la cadera (revisión). Esto sugiere que fortalecerlos sería una buena herramienta terapéutica.

También se ha mostrado una asociación entre restricción en movilidad de tobillo y dolor de rodilla. Y hay intervenciones en las que incrementar ese rango de movimiento resulta en disminución de los síntomas.

Para exagerar las cosas, se ha visto que una dorsiflexión limitada en el dedo gordo del pie y tobillo pueden ser un factor en casos de dolor de espalda baja (estudioestudio).

Así es. Una falta de movilidad en el dedo gordo puede estar relacionado con dolor de espalda baja.

Una rigidez en tu tobillo y/o dedo gordo alterará la manera que caminas (o corres). Esto ocasionará compensaciones hacia arriba en la cadena cinética y no hará a tu espalda muy feliz.

Una vez más, todo está conectado.

Si nos vamos al tren superior, podemos ver relaciones similares:

  • Intervenciones en la columna cervical han mostrado efectos positivos al tratar dolor lateral en los codos.
  • Un estudio encontró que intervenir en la columna torácica resulta en alivios en dolor de cuello.
  • Otro estudio concluyó que manipular la columna torácica se han visto mejorías en dolor y movilidad del hombro al manipular la columna torácica.

La lista puede seguir y seguir.

Entonces, ¿nuestra lesión causó la disfunción en otra articulación o la disfunción en otra articulación causó nuestra lesión?

Es una cuestión del huevo y la gallina.

¿Qué fue primero?

La respuesta no es tan fácil de encontrar. Lo importante es ver la interrelación entre todo el sistema corporal.

En otras palabras:

1. Ve al cuerpo humano de manera holística. Es un todo donde cada una de sus partes están interrelacionadas. Todo está conectado.

2. El lugar de tu lesión no siempre es la causa de tu lesión. Muchas veces el problema puede encontrarse en una o varias articulaciones arriba o debajo de donde están los síntomas. Para aliviarlo, a veces es necesario trabajar en áreas que aparentemente no tienen nada que ver con el la lesión. No estoy diciendo que ignores el sitio de la principal queja, sino que es necesario explorar en otros lados.

¿Qué hacer con esta información?

Tú, como paciente, busca a un buen profesional de salud que evalúe no solo el lugar de la lesión, sino todo el sistema corporal.

Si sufres de una lesión de espalda baja, ¿fuiste también evaluado en la cadera y columna torácica?

Si sufres de una lesión de rodilla, ¿fuiste también evaluado en el tobillo y la cadera?

Si sufres de dolor en el codo, ¿fuiste evaluado en el hombro, cuello y columna torácica?

Lo mismo aplica para cualquier otra articulación.

Tú, como profesional de salud, no solo te concentres en el lugar del problema, sino en la interrelación de todo el sistema musculo esquelético. Si aún no lo haces, la evidencia sugiere que deberías de empezar.

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